Los zapatos de cordones son el calzado masculino más tradicional, interpretado en versiones elegantes o de sport y a menudo adornado con detalles originales. Ejemplo de ello son los brogues, que presentan unos finos bordados alrededor de las costuras, los Oxford (bicolores o con remaches y lentejuelas que dan un toque de glamour) y, por último, los zapatos con suela de plataforma, para ganar algún centímetro extra.