Ash nace en el 2000 gracias al talento del diseñador francés Patrick Ithier y del empresario italiano Leonello Calvani. Esta unión empresarial entre Italia y Francia otorga a la marca lo mejor de dos mundos, de dos tradiciones de moda, de estética y de lujo que, desde siempre, se influencian mutuamente. Aunque en un principio solo se dedicaba al calzado, en la actualidad Ash también ofrece ropa y accesorios, pero los zapatos siguen siendo su área principal. Un sector en el cual tiene pocos rivales gracias a la maestría en la producción y el diseño, como podemos admirar en los botines de suela alta o en las sneakers.