A cada viaje, su maleta. Para los desplazamientos en coche o en tren, las maletas blandas o semirrígidas permiten ahorrar espacio. Si se recorren largas distancias a pie, un trolley con 4 ruedas resulta práctico y manejable. Para los viajes en avión, atención a las medidas del equipaje de mano: un trolley de cabina será lo más adecuado. Si se busca una maleta ultraligera y resistente a los golpes, mejor optar por una de policarbonato.